Parasha Temurah- Shabbat Shekalim- las tres coronas

Escrito por el Rabino Meir Elkabas


La energía única de Shabbat Shekalim

¡Este Shabat es especial! Es la Parasha Terumah, el Shabbat Shekalim (se lee una porción extra de la Torah correspondiente al aporte para la construcción del santuario)y Rosh Jodesh Adar(principio del mes de Adar). ¡Con tanta energía espiritual concentrada en un solo día, necesitamos recipientes para recibir la abundante luz! El concepto de Shekalim, particularmente en conexión con Purim, es un tema poderoso que el Rabi Natan explora en Likutey Halajot (Nefilat Apayim 4).


En la historia de Purim, Amán ofreció a Ajashverosh 10,000 shekalim(moneda de plata de la época) para asegurar un decreto de aniquilación del pueblo judío. Pero la Gemara enseña que en ese mismo momento, una voz celestial proclamó: "¡Malvado! Los shekalim(moneda) de los judíos ya han precedido a los tuyos."



¿Qué estaba intentando lograr Amán?


Rabí Natan de Breslev explica que Amán intentaba anular el poder de los Shekalim(moneda) del pueblo judío—el Machatzit HaShekel(la mitad de Shekel) que se daba para el Mishkán(tabernáculo portátil, la tienda del encuentro) y luego para el Beit HaMikdash(templo sagrado).



Los Shekalim del pueblo judío se usaban para dos propósitos principales:


1. Construcción del Mishkán(tienda del encuentro) y el Beit HaMikdash(el templo sagrado) – La estructura que albergaba la presencia de Hashem.


2. Financiar los sacrificios comunitarios – Especialmente el Korban Tamid(sacrificio continuo que se hacia en templo, la ofrenda de incienso, etc.), que se ofrecían a diario.


¿Cuál era la esencia de estos sacrificios? ¡Simjá!(la alegría) El Beit HaMikdash(el templo) era la fuente suprema de alegría y elevación espiritual. Ya fuera a través de los korbanot(sacrificios) para la expiación, agradecimiento, paz, o las ofrendas festivas de Rosh Jodesh(cabeza de mes) y las festividades—todo en el Mikdash(templo) giraba en torno a despertar la alegría en el servicio a Hashem.

El plan de Amán era romper la conexión entre el pueblo judío y la Simjá. Su objetivo no era solo la destrucción física, sino la aniquilación espiritual—sumergir a los judíos en la desesperación, alejarlos de su fuente de alegría divina y asegurarse de que ya no pudieran reconectarse con la energía del Beit HaMikdash.


¿Por qué el plan de Amán estaba condenado al fracaso?



La voz celestial declaró que los Shekalim(monedas) de Amán nunca podrían anular los Shekalim del pueblo judío. ¿Por qué? Porque los Shekalim que se daban para el Mikdash(templo) establecían una conexión espiritual eterna entre el pueblo judío y la alegría divina.


La estrategia de Amán dependía de arrastrar a los judíos a la desesperanza y la tristeza, pero eso era imposible porque los Shekalim(monedas)ya aseguraban su conexión con la Simjá(alegría) de Hashem para siempre. Incluso en el exilio, incluso cuando enfrentaban la destrucción, el mérito espiritual de los Shekalim permanecía intacto, asegurando su supervivencia.


El Poder de los Shekalim y Renovar Nuestra Simjá


El concepto de los Shekalim(monedas) no es solo histórico, es algo que revivimos cada año antes de Purim. Shabbat Shekalim(shabat con a parashá de la construcción del templo) reactiva la conexión de Simjá del pueblo judío con el Beit HaMikdash(templo), donde los Shekalim se utilizaban para los sacrificios y el Ketoret.(incienso) Al leer públicamente la Parashá de Shekalim y enfatizar su importancia, fortalecemos nuestra capacidad de experimentar la verdadera alegría, algo que es esencial para Purim.


La Corona de la Torá no fue tomada por ninguna persona en particular. La Guemará enseña que cualquier persona que lo desee puede venir y reclamarla, ¡porque la Torá es el canal directo hacia Hashem!


La Parasha de esta semana, Parasha Terumá, detalla la construcción del Mishkán(tabernáculo) y sus utensilios sagrados. Entre estos utensilios, se mencionan dos elementos específicos con un Zer Zahav(una corona de oro):


• El Arca Sagrada (Arón)

• La Mesa del Pan de la Proposición (Shulján)

• El Altar del Incienso (Mizbeaj HaKetoret)




La Corona de la Torá: El Arca Sagrada


El Aron HaKodesh( el Arca Sagrada), albergaba las Luchot HaBrit (Tablas de los Diez Mandamientos) y el Sefer Torá (rollo de Torah) original escrito por Moshe Rabbeinu(Moises). La Torá instruye que el Arca debe ser hecha con una caja de madera, cubierta por dentro y por fuera con oro, y coronada con un Zer Zahav—un borde de corona dorada alrededor de la parte superior.


Rashi explica que este Zer Zahav simboliza el Keter Torá, la Corona de la Torá. El Arca representa la sabiduría suprema y el conocimiento divino, la base de la existencia del pueblo judío.




La Corona de la Realeza: La Mesa de los Panes de la Presencia


El Shulján, la mesa que contenía el Lejem HaPanim (Panes de la Presencia), también tenía una corona de oro alrededor de su parte superior. La Guemará (Yoma 72b) afirma que esta corona representa el Keter Maljut, la Corona de la Realeza.


¿Por qué se asocia el Shulján con la realeza? Porque la riqueza y el sustento están conectados con la monarquía. La grandeza de un rey se manifiesta a través de su mesa, llena de delicias y utensilios finos, simbolizando abundancia y prosperidad. El Lejem HaPanim(Panes de la presencia) permanecía fresco toda la semana, lo que significaba un sustento divino constante.


Rashi enfatiza que la expresión Shulján Melajim—"la mesa de los reyes"—refleja este concepto. La riqueza y las bendiciones otorgadas por Hashem se manifiestan en la provisión diaria de comida y recursos materiales, que son necesarios para el liderazgo de una nación.



La Corona del Sacerdocio: El Altar del Incienso



En la parashá de la próxima semana, Tetzavé, la Torá describe la construcción del Mizbeaj HaKetoret (Altar del Incienso), que también tiene un Zer Zahav—una corona dorada. Esta corona, enseña la Guemará, representa el Keter Kehunah, la Corona del Sacerdocio, que fue tomada por Aharón y sus descendientes, los Kohanim.




¿Quién Puede Tomar la Corona de la Torá?


La Guemará en Yoma 72b discute estas tres coronas:


• La Corona de la Realeza fue tomada por el Rey David y sus descendientes


• La Corona del Sacerdocio fue tomada por Aharón HaKohen y sus descendientes.


• ¿La Corona de la Torá—quién la heredó?


A diferencia de las otras coronas, el Keter Torá permanece sin dueño. La Guemará dice:


“Quien desee tomar la Corona de la Torá, que venga y la tome.”


Esta poderosa declaración resalta que la Torá está disponible para todos—cualquier persona que busque sinceramente su sabiduría y conexión con Hashem puede alcanzarla. Mientras que la realeza y el sacerdocio se heredan, la Corona de la Torá está abierta a todo judío(Noajida).




El Significado Más Profundo de las Tres Coronas


Las tres coronas descritas en el Mishkán—en el Aron Kodesh (Arca Sagrada), el Shulján (Mesa de los Panes de la Presencia), y el Mizbeaj HaKetoret (Altar del Incienso)—representan tres dimensiones clave de la santidad y el liderazgo en el judaísmo:


La Corona de la Realeza (Keter Maljut)• – Representada por la Mesa de los Panes de la Presencia (Shulján).

• La Corona del Sacerdocio (Keter Kehunah) – Representada por el Altar del Incienso (Mizbeaj HaKetoret).

• La Corona de la Torá (Keter Torá) – Representada por el Arca de la Alianza (Aron HaKodesh).


Rabi Najman de Breslev , en Likutey Moharan Lección 24, ofrece una perspectiva profunda sobre cómo estas tres coronas se paralelizan con el proceso espiritual de revelar la luz infinita de Hashem en el mundo.



El Propósito de Este Mundo: Revelar la Luz de Hashem.


Rabi Najman de Breslev explica que nuestro propósito final en este mundo es revelar la luz infinita de Hashem dentro de la creación. Esta luz trae claridad, sanación, paz, alegría y satisfacción plena. Sin embargo, acceder a ella requiere un proceso; no aparece simplemente por sí sola.


Dado que la creación oculta la luz infinita de Hashem, nuestro papel como judíos es elevar la santidad atrapada dentro del mundo físico y devolverla a su fuente divina. Esto se logra a través de:

• Elevar la Maljut (Realeza Divina) – Extraer la santidad de la impureza a través de las mitzvot realizadas con alegría (simjá).

• Recibir las Bendiciones Divinas (Brajot) – Una vez que la santidad es extraída, la abundancia de Hashem fluye hacia la vida de la persona.

Activar la Luz Infinita> – El estudio de la Torá sirve como el recipiente definitivo para recibir y revelar la presencia de Hashem.

Cada una de las tres coronas representa una etapa diferente de este proceso.



La Corona de la Realeza: Alegría en Servir a Hashem


La Mesa de los Panes de la Presencia (Shulján) está asociada con la riqueza y la realeza—representa el poder de la alegría en servir a Hashem.


El Rey David, el ejemplo supremo de Maljut, es descrito en la Guemará como quien tomó la corona de la realeza. ¿Qué distinguió a David? Su alegría inquebrantable en las mitzvot.


Un ejemplo famoso es cuando el Aron HaKodesh(el arca sagrada) fue devuelto a Jerusalén. El Rey David bailó y aplaudió con todas sus fuerzas frente al Arca Sagrada, vistiendo una simple prenda de lino. Su esposa, Mical, hija del Rey Shaúl, se avergonzó de su comportamiento, pensando que era indigno de un rey. David respondió: "Estoy dispuesto a ser aún más indigno por el honor de Hashem."


Esto enseña que la verdadera realeza proviene de la humildad, la alegría y la completa devoción a Hashem—no del honor externo.



La Corona del Sacerdocio: Elevación Espiritual


El Mizbeaj HaKetoret (Altar del Incienso) está asociado con el Keter Kehunah (Corona del Sacerdocio), que fue tomada por Aharón HaKohen y sus descendientes.


El incienso representa elevar el mundo físico hacia Hashem y traer bendiciones; transforma algo material (especias) en algo espiritual (fragancia que asciende hacia el Cielo). Los Kohanim, como intermediarios entre el pueblo judío y Hashem, simbolizan el rol de traer bendiciones al mundo.



Las Coronas como un Proceso Espiritual


La Corona de la Realeza (Maljut) – Elevar la santidad desde la impureza a través de la simjá en las mitzvot.

La Corona del Sacerdocio (Kehuná) – Transformar y elevar el mundo físico hacia la santidad, activando bendición y abundancia.

a Corona de la Torá – Absorber y revelar la luz infinita de Hashem a través del estudio de la Torá.


Cada una de estas coronas contiene un reflejo del Keter, el nivel más alto en espiritualidad, que sirve como la puerta de entrada al Or Ein Sof (Luz Infinita) de Hashem.



La Corona de Maljut – Elevando la Santidad


El primer paso para atraer la luz infinita de Hashem es elevar la santidad atrapada en la impureza. Este proceso está representado por la Mesa del Pan de la Proposición, que corresponde al Keter Maljut—la Corona de la Realeza.

La Levoná (incienso) colocada sobre el pan hace alusión a este nivel. En la Kabbalá, la Levoná está conectada con el Keter, enfatizando que la realeza debe ser elevada al nivel de Keter a través de la alegría. El Rey David ejemplificó esto cuando danzó frente al Arón con total humildad y alegría, enseñando que la Simjá en las mitzvot es la clave para elevar a la Shejiná del exilio.


La Corona de Kehunah – Activando las Bendiciones


Una vez que la santidad es elevada, la siguiente etapa es la bendición—representada por el Mizbeaj HaKetoret (Altar del Incienso) y Keter Kehunah—la Corona del Sacerdocio.

Los Kohanim son los conductos para las bendiciones divinas, como se ve en el Birkat Kohanim, que contiene todas las bendiciones del mundo:


"Yevarechecha Hashem v’yishmerecha…"

"Hashem te bendiga y te guarde…"


"Ya’er Hashem panav eilecha vichuneka…"

"Hashem haga resplandecer su rostro sobre ti y te otorgue gracia…"


"Yisa Hashem panav eilecha v’yasem lecha shalom."

"Hashem alce su rostro hacia ti y te otorgue paz."



El Ketoret (incienso) está directamente vinculado con la Simjá, como dice Mishlei: "Ketoret yesamach lev" — "El incienso alegra el corazón."


Aharón HaKohen(el sacerdote), quien tomó la Corona de Kehunah, enseña que una vez que la Simjá es activada a través de las mitzvot, debe transformarse en bendición y abundancia divina.



La Corona de la Torá – Accediendo a la Luz Infinita


Después de que la Simjá haya elevado la santidad y traído la bendición, el paso final es conectar con la luz infinita misma—representada por el Keter Torá, la Corona de la Torá, que fue colocada en el Aron HaKodesh(arca sagrada) en el Kodesh HaKodashim(santo de los santos el lugar más sagrado del templo).


A diferencia de las otras coronas, esta no fue tomada por ningún individuo. La Guemará enseña que cualquier judío(Noajida) que lo desee puede venir y reclamarla—porque la Torá es el canal directo hacia el Or Ein Sof de Hashem.


El Aron(arca) albergaba las Luchot (tablas de la ley) y el Sefer Torá(rollo de Torah) original—la esencia de la sabiduría divina. El Parójet (cortina) del Kodesh HaKodashim simboliza que el estudio de la Torá es la clave para acceder a la luz oculta más allá de la creación.



Unir las Tres Coronas – El Proceso Completo


Estas tres coronas son una guía para la elevación espiritual:

• Keter Maljut– Hacer las mitzvot con alegría para liberar la santidad de la impureza

• Keter Kehuná – Transformar la Simjá en bendiciones divinas

• Keter Torá – Usar esas bendiciones para acceder a la luz infinita de Hashem


A través de este proceso, una persona merece claridad divina y propósito, permitiendo que el Or Ein Sof (luz infinita)ilumine su vida.




Someter a Amalek y Revelar la Luz



Este mensaje es especialmente poderoso al entrar en el mes de Adar. Amalek, la fuerza de la duda y la desesperación, busca desconectarnos de la Simjá—pero a través de las mitzvot con alegría, sometemos a Amalek y revelamos la luz de Hashem


LaYehudim hayta orah v’simcha…"

"Para los judíos, hubo luz y alegría."